Y el engaño continúa....
Gijón al Norte asegura a los vecinos que el soterramiento es «inamovible»
La sociedad gestora garantiza que la losa que cubrirá la estación intermodal no sobresaldrá más de siete metros La federación urbana se desmarca de la solución y dice que «seguirá batallando» para enterrar las vías hasta Veriña
Gijón al Norte considera que el proyecto de supresión de la barrera ferroviaria actualmente en fase de redacción «no sólo está cerrado, sino que es inamovible». Y lo que desde luego no es susceptible de cambio a estas alturas es el diseño de la estación intermodal, que tendrá una parte de sus instalaciones en superficie, así como el soterramiento de las líneas de ancho ibérico y métrico entre Moreda y el Humedal.
Así se lo comunicó ayer en persona el gerente de la sociedad gestora del suelo liberado, Pedro Blanco, a una comisión de la federación vecinal urbana (FAV) integrada por las seis asociaciones de la zona Oeste directamente afectadas por el proyecto ferroviario -Moreda, La Calzada, El Natahoyo, Tremañes, Pumarín y Poniente-. En compañía de esos colectivos estuvo la presidenta de la federación de la zona urbana en funciones, Carmen Duarte, y el coordinador de la comisión vecinal, Tino Bermúdez.
Este primer encuentro institucional entre Gijón al Norte y el movimiento vecinal gijonés sirvió para escenificar el divorcio de posturas respecto a cuál debe ser el ámbito de eliminación de la barrera ferroviaria. Según explicó Bermúdez, portavoz de la comisión vecinal, tras la reunión «si algo queda claro es que el proyecto que se va a ejecutar no es el nuestro». «No vamos a renunciar a que entierren las vías hasta Veriña y seguiremos batallando por ese objetivo», advirtió este portavoz vecinal a modo de declaración de intenciones.
La reivindicación histórica del movimiento vecinal gijonés no se puede abordar en este momento, al igual que el soterramiento completo de la estación intermodal, según les reiteró Pedro Blanco, «exclusivamente por motivos económicos». Unos recursos que ahora faltan, según la lectura que hacen estos representantes de la FAV, por «no haber andado listos en su momento y haber tragado con ese capricho de Cascos que es el túnel del metrotrén».
A juicio de Bermúdez, el soterramiento planteado se queda muy corto. «Al menos, deberían llevar la losa excavando en trinchera 800 metros más arriba, hasta La Calzada, para poder desdoblar la avenida de Juan Carlos I», lamentó.
Entre lo que el movimiento vecinal gijonés entresaca como más positivo de la reunión, está la garantía por parte de Gijón al Norte de la que la la futura estación intermodal, pese a ser semisoterrada, no generará una nueva barrera arquitectónica entre los barrios de Moreda y Pumarín con su cubierta.
El gerente de la sociedad gestora del soterramiento de las vías ha hecho sus cálculos y ha asegurado a los vecinos que la losa maciza que cubrirá las instalaciones en superficie de la terminal -la estación del largo recorrido, el Transcantábrico y la terminal de autobuses- no sobresaldrá más de siete metros en su punto más alto.
Blanco, que hizo entrega de abundante documentación a los vecinos, recordó asimismo a los miembros de la comisión de la FAV que la cubierta de la estación será toda ella transitable y su misión será organizar los diferentes movimientos peatonales mediante paseos entre espacios verdes y lucernarios con vistas a los andenes.
Otra nota positiva para los vecinos fue la confirmación por boca de Blanco de que técnicamente es compatible una estación semisoterrada en Moreda con un posible soterramiento futuro de las vías entre ese punto y el extremo Oeste del municipio.

